
09 de mayo de 2013
En la tertulia del martes 30 de abril compartimos estos pensamientos y aportaciones sobre el tema “Paz sin violencia social. Ante el paro y la crisis, ¿qué hacer para que no haya un estallido social? ¿Qué mecanismos para la paz podemos aportar desde nuestras tradiciones?”
- Abrimos la tertulia reflexionando sobre si nos encontrábamos reunidas y reunidos por temor a la violencia o para buscar una respuesta desde el amor y la compasión.
- Hay que evitar funcionar desde el temor y hacer que prevalezcan la compasión y la empatía. ¿Cómo podemos hacerlo? Sembrando tareas amorosas en nuestro entorno, en el trabajo, en la familia.
- Es un momento de dar amor a los demás, de aportar aunque sea cada uno un grano de arena. Se necesita un cambio a “otra cosa”, aunque no tenemos muy claro a “qué”. La religión tiene una parte positiva. Este cambio es posible desde el individuo, no en grandes grupos.
- Existe la multiplicidad, pero es necesaria una armonía en esta multiplicidad. Lo fundamental es la armonía interior, que podemos irradiar. Actualmente vivimos una situación de violencia social que nos lleva a la desarmonía. Es una violencia estructural. El paro equivale a una situación de violencia. En el hinduismo es fundamental la cualidad de “ahimsa”: no violencia, empatía, amor, compasión. Hay que intentar ser coherente con esta no violencia aunque tengamos que luchar contra la injusticia.
- Hace falta un compromiso de nosotros mismos tanto externo como interno. En la tradición religiosa muchas veces se ha olvidado este compromiso y el amor ha dejado de ser la base.
- Se planteó la pregunta de si sería posible llevar a cabo un “desacato amoroso y constructivo” contra la injusticia, tal como en su día lo hizo Gandhi.
- Un consumo responsable y poner las bases de los mecanismos para construir la paz deben inculcarse en nuestra sociedad. Consumir más no es una solución.
- Intentar no mirar continuamente “nuestro propio ombligo” y a nosotros mismos. Ser más honestos y luchar no solamente por el bien privado, sino por el común. Es nuestra responsabilidad desenmascarar y denunciar las injusticias.
- Nos enfrentamos a un problema humano. Y el resultado no es la paz sino la indignación. Tenemos que convencer y convencernos de que la única solución no es el dinero; pero es difícil llegar a estructurar una parte de la población para que reaccione en paz. Pedir la paz a los que sufren es difícil. Jesús dijo “no he venido a traer la paz sino la guerra”. Se refiere a una violencia necesaria para estar en paz. Las religiones pueden enseñar a fomentar esta paz en el individuo y a construirla fuera, y así el budismo habla de la compasión ante todo, incluso ante los animales y las plantas. Muchas veces las iglesias se han olvidado de cultivar la compasión con los que la puedan necesitar. Posibles vías: hay que demostrar esta compasión y denunciar la injusticia; fomentar el encuentro para hablar, orar, profundizar en ello; buscar una reacción nueva exteriorizando esta actitud.
- Preocupa el ver a las personas en la calle y no saber qué hacer por ellas. Solamente podemos dar una ayuda momentánea y poner “paños calientes”, pero no satisface.
- Nos han educado en el individualismo y es difícil superarlo; pero en cada ser humano existe una disposición natural a ayudar.
- También podemos preguntarnos si lo más lejano nos duele tanto, y cómo crear una nueva conciencia, una nueva sensibilidad ante el dolor ajeno. No podemos delegar nuestra espiritualidad en otra persona, tenemos que hacernos responsables.
- La paz y el servicio a los demás no son pasivos. Hace falta un compromiso y un mayor autoconocimiento personales.
*** *** ***
26 de marzo de 2013
La 10ª Jornada Interreligiosa de ADIM se celebró, como el año pasado, en el Centro Cultural Soka, un espacio luminoso y acogedor. Margarita Pintos, presidenta de la Junta de ADIM, inauguró la jornada.
MANUELA MESA, Directora del Centro de Educación e Investigación por la Paz (CEIPAZ), desarrolló el tema “CULTURA DE PAZ”. Se sirvió de una proyección de estadísticas, gráficos e imágenes muy esclarecedoras, para explicar la cultura de la violencia, la resolución de conflictos, las diversas clases de paz (negativa, positiva, imperfecta) y los valores que son esenciales a la misma: colectividad, equidad, diversidad, libertad, valentía, resiliencia, alegría, humor, optimismo…
En la mesa interreligiosa de la mañana aportaron sus ideas y vivencias Nityasevaka Dasa, secretario del Consejo Rector de la Comunidad Hare Krisna Bhaktivedanta de Madrid, y Alicia Rius, budista, miembro del comité de Jóvenes por la Paz de Soka Gakkai.
Por la tarde, el doctor WALEEK SALHEJ ALKHALIFA, profesor de Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad Autónoma de Madrid, distinguió entre la esencia del islam y las diversas formas en que se ha desarrollado a lo largo de la historia. También hizo un agudo análisis político de las circunstancias que en estos años están viviendo los países musulmanes: el colonialismo, el poder de las autoridades religiosas, las crisis de legitimidad del poder, las dictaduras, el negocio de las armas, los problemas de la carencia de agua, la interpretación radical del wahabismo, etc. Según el profesor Waleed Saleh, los conflictos son entre los gobiernos, no entre los ciudadanos de los diversos pueblos musulmanes. El islamismo no es una religión más conflictiva sino que en ciertos sectores, que son muy minoritarios, predominan los valores conflictivos que tanto se destacan.
En la segunda mesa interreligiosa participaron: Enrique Simó, de la Universidad Espiritual Mundial Brahma Kumaris, Farshad Arjomandi, de la comunidad bahá'í, y Josemi Lorenzo, de la “Plataforma para la desobediencia civil”.
Al final de la jornada se expuso un resumen de las notas que los asistentes habían puesto en dos paneles respondiendo a estas cuestiones: 1) ¿Qué estoy dispuesto a hacer para la construcción de la paz? 2) Valores para la paz desde la religión. Se recitó una oración colectiva por la paz y Armida Patiño cantó dos canciones muy emotivas acompañándose de la guitarra.
* * *
27 de febrero de 2013
PELÍCULA SOBRE LA NO VIOLENCIA
El martes 26 de febrero no tuvimos tertulia. En esta ocasión vimos la proyección de la película “El harpa birmana” que nos pareció realmente conmovedora. “Maravilloso alegato antibelicista que constituye uno de los mejores títulos en la historia del cine japonés”. La película de Ichikawa de 1956 fue nominada al Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa y se ha convertido en un clásico de gran valor universal. http://www.filmin.es/pelicula/el-arpa-birmana Puede verse en http://peliculas.adsumus.edu.mx/2012/06/el-arpa-birmana.html
La junta de ADIM concretó el programa de la Jornada Anual que se celebrará el sábado 23 de marzo (de 10:30 a 19:00 h.), en la sede de Soka Gakkai, en Rivas-Vaciamadrid. El primer ponente de la mañana será D. Federico Mayor Zaragoza. Habrá interesantes ponencias, mesas interreligiosas y otras actividades en torno al título de la jornada: “Las religiones ¿constructoras de paz?”.
. . .
02 de febrero de 2013
LA NO VIOLENCIA ACTIVA
Transmitir a los demás la paz y el respeto aplicándolo en nuestra vida de forma cotidiana. Somos embajadores de la paz aquí y ahora. Si no erradico la violencia dentro de mí, llevo esa violencia al lugar en el que estoy. Ser firmes en nuestras convicciones sin necesidad de ser violentos. Aparece mencionada la terapia de “constelaciones familiares” como un recurso utilizado por una de las tertulianas para solventar conflictos al interno.
Se habla de la lucha activa, ser “guerreros de la luz” o “embajadores de la paz”. El valor que puede aportarnos el sufrimiento es crecer internamente, si no, el sufrimiento por sí mismo no tiene sentido. La lucha por la paz también es no permitir que otras personas nos traten mal. Ser activos.
Estar alerta ante el individualismo imperante, abrirnos a la comunidad. Reactivar el asociacionismo, recuperar la estructura social, la lucha colectiva. Buscar el bien común.
El reto de la paz mundial y la no violencia son temas controvertidos y difíciles. Paz interior puede confundirse con egoísmo. Paz activa como contraposición a una concepción de la no violencia como pasividad.
Muchas medidas no violentas tienen más efecto real solucionando conflictos que la violencia.
La violencia forma parte de nuestra vida y es una lucha constante con nosotros mismos el lograr controlarla. Es una herencia de nuestro cerebro reptiliano y forma parte de nuestra naturaleza. Pero la violencia es poco “práctica” y genera más violencia. Romper ese círculo.
Nuestra vida es un tesoro y tiene sentido cuando la vivimos con el objetivo de servir a los demás.
. . .
30 de noviembre de 2012
En la tertulia del martes 27 de noviembre, compartimos estos pensamientos sobre el tema “Medios y caminos para la Paz”.
La paz como camino, no como meta última. Lo importante es lo que vamos construyendo en este proceso. Reflexionar sobre si somos herramientas para la paz. ¿Puedo aportar una diferencia a través de mi actitud personal? Citando a San Francisco de Asís: “Haz de mí instrumento de tu paz”.
“Sé el cambio que quieras ver”. No culpar fuera de nosotros, no descargar toda la responsabilidad en los demás. Empezar por nosotros, un cambio interno posibilita un cambio externo. Sembrar paz, contagiar este espíritu, extender este círculo a través de nuestra actitud.
En las últimas décadas, hay un gran avance en la conciencia humana con respecto a la paz, la ecología, los derechos humanos, la equidad de género. Se ha extendido la conciencia entre los pueblos de que la guerra es algo abominable. Pero todavía queda mucho camino por recorrer. “La paz es la madre de todas las virtudes”.
La Paz no es pasividad. La indignación, desde la no violencia, puede ser una herramienta necesaria para transformar las injusticias. Comprometernos. No entrar en la dinámica de ir “contra” algo sino construir. Todo empieza en uno mismo.
Citando a San Pablo “Hago lo que no quiero y no hago lo que quiero”. Comprender nuestras reacciones. No podemos ofrecer nada que no tengamos, que no cultivemos.
La “Pax romana” (“si quieres la paz, prepara la guerra”) puede ser aplicado y entendido como una guerra interior, contra nuestra propia debilidad, para obtener la paz.
La paz se construye, es dinámica y activa, no es puramente contemplativa.
Un medio o camino para la paz es la oración. Esta es en sí misma una acción concreta para construir la paz. Otro medio es la justicia, pues en la injusticia hay un germen para la rebelión y la violencia.
No podemos quedarnos de brazos cruzados ante la injusticia, hay que comprometerse, pero no responder a la violencia con violencia.
Tratarnos bien a nosotros mismos para poder compartir con los demás. Es difícil vivir en paz en el mundo actual, por ello debemos alimentar diariamente nuestra vida con la fuente interna de la paz. De este modo, al nutrirme, incremento mi capacidad para generar paz y estoy preparado para la vida.
* * *
05 de noviembre de 2012
Para preparar la jornada del mes de marzo empezamos a reflexionar sobre "qué entendemos por LA PAZ", en la tertulia que tuvimos el martes 30 de octubre. Fue una tertulia muy viva, por eso recogemos en breves frases los aspectos sobre los que dialogamos:
· Si quieres la paz, prepárate para la paz (no para la guerra).
· La reconciliación social, política, de género, con la naturaleza… nos prepara para la ausencia de cualquier tipo de guerra.
· Los animales pelean por conseguir algo, pero los seres humanos evolucionados deberíamos resolver las disparidades por otros medios.
· Pensamos que no hay para todos y por eso luchamos.
· La ausencia de necesidades, de deseos, quitarnos lastre sería el origen de la paz.
· “Vivo viendo todo lo que existe y no necesito”
· Sin justicia es imposible la paz. Trabajar por la justicia es contribuir a la paz.
· Faltan gestos sociales de paz que sean un referente de comportamientos pacíficos.
· “Donde está tu tesoro, allí está tu corazón” por eso conviene establecer jerarquía de cosas necesarias e importantes.
· Hemos vivido con los opuestos: violencia-paz; cielo-tierra; hombre-mujer… Usamos lenguaje belicista para hablar de la paz: conquistarla, luchar por ella, lograrla…
· Entendemos que la paz es un estado de armonía, un sentimiento donde todo lo que existe está reconciliado.
* * *
15 de octubre de 2012
Actividades programadas por ADIM para este curso
Las tertulias de los martes girarán en torno al tema de LA PAZ, como preparación a la jornada anual.
30-octubre: Qué entendemos por LA PAZ.
27-noviembre: Medios y caminos para construir la paz.
29-enero: La no violencia activa: experiencias y propuestas.
26-febrero: Utopías de paz.
16-noviembre: Conferencia “La Utopía en tiempos de crisis”, a cargo de Juan José Tamayo. Estará organizada por ADIM, la Cátedra de la Carlos III y Soka Gakkai de España y se celebrará en el Centro Cultural Soka (c/ Severo Ochoa 5, Rivas-Vaciamadrid).
23 de marzo: Jornada anual “¿Las religiones constructoras de paz?”.
* * *
26 de septiembre de 2012
LA JUSTICIA EN LAS DIFERENTES TRADICIONES RELIGIOSAS
El 25 de septiembre nos reunimos en la sede de ADIM para tratar el tema que encabeza este resumen.
- Todas las tradiciones religiosas tienen como gran referente al amor; el amor incluye la justicia, necesaria para que en las sociedades todo funcione con un orden.
- La justicia es un valor imprescindible para la felicidad de cada persona y para el bienestar y la paz de la humanidad.
- La injusticia social se ha impuesto históricamente a lo largo de los siglos, apoyada por un sistema patriarcal; un ejemplo es el mundo árabe con la gran discriminación de la mujer en todos los sentidos (pañuelo, sometimiento al hombre, ablación, etc.).
- La OIT elaboró un documento llamado Nuevo manual de la OIT sobre religiones y realidad laboral: http://mundogremial.com/analisis-y-opinion/nuevo-manual-de-la-oit-sobre-religiones-y-realidad-laboral-1873
- Con la lupa de la justicia podemos ver las injusticias que se van arrastrando a lo largo de la historia. “No se puede tomar la justicia por su mano” es un dicho que se asocia a la clase dominante ya que lo que se pretende es traducirlo como: “Los débiles e indefensos no deben tomarse la justicia por su mano”.
- Además de las muchas injusticias contra personas, en muchos ámbitos (hombres, mujeres y niños explotados, violencia de género…) hay una injusticia estructural difícil de cambiar. Todos hemos de concienciarnos y trabajar para que haya unas estructuras sociales justas.
- La justicia vista desde el cristianismo es la defensa del ser humano (sobre todo los pobres) con la finalidad de conseguir una vida digna para todos.
* * *
27 de junio de 2012
Nos
reunimos el martes 26 de junio en la sede de Brahma Kumaris y ADIM, para tratar
el tema: "Perdón, Venganza, Memoria, Olvido". Resumen de las
intervenciones:
- La venganza es un sentimiento negativo pero es bueno conservar una
"memoria defensiva" ante determinados hechos con la finalidad de que
no se vuelva a repetir el daño.
- Perdonar al otro es perdonarse a uno mismo. El beneficio de la memoria, el
beneficio de no olvidar, es que puede servir para transformar.
- El perdón es liberador y sanador para el que perdona y el que es perdonado.
La memoria puede ser un buen instrumento para que no "caigan en el
olvido" hechos que han marcado negativamente a la humanidad a través de
los tiempos; necesitamos recordar para no repetir aquello que no deseamos.
- Hay que diferenciar el dolor por algo que haya acontecido y el sufrimiento
que pertenece a nuestro discurso interno, fomentando sentimientos de rabia, ira,
pensamientos recurrentes sobre lo sucedido. La memoria puede estar marcada por
el dolor sin convertirse en una memoria destructiva que alimenta el
resentimiento, rencor o la amargura.
- No debemos sentirnos al margen del dolor de la humanidad, muchas veces
aplastada por la injusticia. El dolor ha sido motor de cambio en la historia.
No debemos huir de la conciencia del dolor.
- El perdón es saludable. Si no perdonamos, acumulamos dolor; perdonar es
también no guardar huellas negativas en el interior, de lo contrario desaparece
nuestra paz interior y nos invalidamos para el amor.
- El perdón pertenece al ámbito personal pero la sociedad tiene que ser justa.
También hay ocasiones en que se ha de trabajar la reconciliación entre dos
comunidades que se han enfrentado y han sufrido para afrontar una nueva etapa
de colaboración y convivencia.
+ + +
30 de mayo de 2012
Nos reunimos en la sede de ADIM el martes 29 de mayo para tratar el tema: “Oración, meditación… Formas de relacionarnos con lo trascendente”. Aportaciones de los contertulios:
- En la religión hinduista hay ideas múltiples sobre lo trascendente. Cada tradición hinduista se identifica con alguna de ellas. En el aspecto religioso está el espacio para la acción y el espacio para la contemplación: “Tener conciencia de la trascendencia en el vivir cotidiano, tener conciencia de lo divino de forma espontánea”. Las expresiones religiosas son diversas: cantos, textos, oraciones, mantras o invocaciones, que varían según tradiciones. Se puede percibir lo divino como un “tú” basado en una relación personal o como ese “todo” que impregna la realidad.
- En la tradición bahá’í, la oración tiene especial relevancia, sobre todo al empezar y terminar el día. Diariamente recitan una oración especial parecida a la azalá musulmana o al menos una muy breve; también repiten una invocación 95 veces: “Oh Gloria del Más Glorioso”. En comunidad, los bahá’ís leen oraciones y textos sagrados, pero no al unísono. “Una hora de oración vale más que 70 años de oración piadosa”.
- Se comenta cómo la repetición de mantras o invocaciones existe en varias tradiciones ayudándose de cuentas ensartadas: “mala” (hindú o budista de 108 bolitas), “tasbih” (musulmán, de 99) o “rosario” (católico, de 50).
- En la comunidad Brahma Kumaris se representa a Dios como un punto sutil, como la energía que se expande hacia todo y hacia todos.
- En la tradición católica se ha desarrollado especialmente la oración vocal (el rosario, por ejemplo). Se va descubriendo poco a poco otro tipo de oración: la oración como alimento del alma, como comunicación con el “otro” de forma personal. La contemplación es otra forma de oración; presupone la apertura, la escucha, la revelación a través de los acontecimientos de la vida. La oración en común, en grupo, posee un gran valor.
- La meditación como expresión religiosa supone un vacío interior para encontrarse con la trascendencia que vive dentro de nosotros. no se puede desvincular esta relación con lo divino de la relación con los otros (alteridad). “… Cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.” (Mateo 25, 40).
- No es necesario hacer muchas peticiones, sino conectar con lo divino para que nosotros mismos podamos resolver los asuntos que nos preocupan.
- La oración como forma de expresión se basa en un diálogo con el ser al que amo y por el que me siento amado.
* * *